Michelle Bachelet Jeria es una médica, política y exmandataria chilena cuya trayectoria combina la experiencia de gobierno, la defensa de los derechos humanos y responsabilidades en organismos internacionales. Fue presidenta de Chile en dos períodos no consecutivos y la primera mujer en ocupar ese cargo en el país. Su recorrido también estuvo marcado por el exilio, la dictadura militar y la participación de su familia en las Fuerzas Armadas.
Formación y experiencia marcada por la dictadura
Michelle Bachelet nació en Santiago el 29 de septiembre de 1951. Es hija del general de la Fuerza Aérea Alberto Bachelet Martínez y de la arqueóloga Ángela Jeria. Durante su infancia vivió en distintas zonas de Chile debido a los destinos profesionales de su padre.
En 1970 ingresó a estudiar Medicina en la Universidad de Chile. Tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, su padre fue detenido por oponerse a la ruptura institucional y murió en marzo de 1974 después de sufrir torturas mientras estaba bajo custodia. Bachelet y su madre también fueron detenidas en 1975 en el centro de Villa Grimaldi, según los testimonios y antecedentes recogidos por las comisiones chilenas de verdad.
Luego de su liberación, ambas partieron al exilio. Bachelet vivió en Australia y en la República Democrática Alemana, donde continuó sus estudios de Medicina en la Universidad Humboldt de Berlín. Regresó a Chile en 1979 y terminó la carrera en la Universidad de Chile en 1982. Posteriormente se especializó en pediatría y salud pública.
Primeros cargos públicos y llegada al Ministerio de Defensa
Durante la transición democrática, Bachelet trabajó en ámbitos vinculados con la salud, la cooperación internacional y la defensa. También profundizó su formación en materias de estrategia y seguridad. Su incorporación a los gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia la llevó a ocupar responsabilidades técnicas antes de convertirse en una figura nacional.
En marzo de 2000, el presidente Ricardo Lagos la designó ministra de Salud. En esa cartera impulsó medidas relacionadas con la atención primaria y la reducción de las listas de espera, aunque su gestión también enfrentó dificultades administrativas y críticas por los resultados iniciales de algunas políticas.
En enero de 2002 asumió como ministra de Defensa. Fue la primera mujer en Chile y en América Latina en ocupar esa cartera en un período democrático. Su presencia contribuyó a visibilizar el proceso de relación entre las autoridades civiles y las Fuerzas Armadas, aunque el alcance de ese proceso fue resultado de decisiones institucionales más amplias y no de una sola figura.
Primera presidencia: 2006-2010
Bachelet ganó la elección presidencial de 2005-2006 como candidata de la Concertación. Asumió el 11 de marzo de 2006 y se convirtió en la primera mujer elegida por voto popular para ejercer la Presidencia de Chile. Su administración mantuvo elementos de continuidad con los gobiernos anteriores, pero puso mayor énfasis en las políticas sociales y en la participación femenina en el Estado.
- Creó o fortaleció medidas de protección social dirigidas a la infancia, las personas mayores y los hogares con menores ingresos.
- Implementó la reforma previsional de 2008, que estableció, entre otras medidas, el pilar solidario para personas que no contaban con una pensión suficiente.
- Promovió una composición más equilibrada entre hombres y mujeres en los principales cargos ministeriales al inicio de su mandato.
- Enfrentó la llamada Revolución Pingüina de 2006 y posteriormente movilizaciones relacionadas con el transporte público de Santiago.
La crisis financiera internacional de 2008 afectó a Chile, pero el país contaba con ahorros fiscales acumulados durante los años de altos precios del cobre. El Gobierno utilizó parte de esos recursos para aplicar medidas de estímulo y protección social. La evaluación de su primer mandato combina un alto nivel de aprobación ciudadana al término del período con críticas sobre la gestión de proyectos, la respuesta a algunas movilizaciones y la reconstrucción posterior al terremoto del 27 de febrero de 2010.
Responsabilidades en Naciones Unidas
Después de dejar la Presidencia, Bachelet asumió en septiembre de 2010 como la primera directora ejecutiva de ONU Mujeres, entidad de Naciones Unidas dedicada a la igualdad de género y al empoderamiento de las mujeres. Permaneció en el cargo hasta marzo de 2013. En esa función participó en la promoción de políticas contra la violencia de género, la ampliación de los derechos de las mujeres y la incorporación de la igualdad en la agenda internacional.
Segunda presidencia: 2014-2018
En 2013 volvió a competir por la Presidencia y ganó las elecciones de segunda vuelta. Inició su segundo mandato el 11 de marzo de 2014. Esta etapa estuvo definida por un programa de reformas más amplio que el de su primer gobierno.
- La reforma tributaria de 2014 buscó aumentar la recaudación para financiar cambios sociales y educativos.
- La reforma educacional incluyó la ampliación de la gratuidad en la educación superior, cambios en el sistema escolar y medidas contra la selección y el lucro en determinados establecimientos subvencionados.
- La ley de interrupción voluntaria del embarazo en tres causales fue aprobada y promulgada en 2017, después de un prolongado debate legislativo y constitucional.
- Se impulsaron cambios al sistema electoral, incluida la sustitución del sistema binominal por uno proporcional moderado.
- Se creó el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, que comenzó a funcionar durante su segundo mandato.
El período también estuvo acompañado por controversias. La desaceleración económica, el deterioro de la confianza pública, los cuestionamientos a la conducción política y el caso Caval, relacionado con su hijo Sebastián Dávalos y su nuera Natalia Compagnon, afectaron la imagen del Gobierno. Bachelet dejó el cargo el 11 de marzo de 2018, cuando asumió nuevamente Sebastián Piñera.
Alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
En agosto de 2018, el pleno de la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó su nombramiento como alta comisionada para los Derechos Humanos. Ejerció esa responsabilidad hasta el 31 de agosto de 2022.
Durante su gestión, la oficina abordó situaciones de derechos humanos en distintos países y regiones, entre ellas Venezuela, Nicaragua, Myanmar, Afganistán, Ucrania y el territorio palestino ocupado. El cargo exige pronunciarse sobre gobiernos de orientaciones políticas diversas, por lo que sus declaraciones generaron tanto respaldo como críticas de Estados y organizaciones.
En 2019 visitó Venezuela, donde su oficina publicó un informe sobre la situación de los derechos humanos. En 2022 presentó una evaluación sobre la región autónoma de Xinjiang, en China, que señaló posibles violaciones graves de derechos humanos y fue rechazada por el Gobierno chino. La publicación se produjo al final de su mandato y dio lugar a un intenso debate internacional.
Legado y debate público
El legado de Michelle Bachelet se analiza desde perspectivas diferentes. Sus partidarios destacan la ampliación de la protección social, la agenda de igualdad de género, la reforma previsional solidaria, la gratuidad educacional y la aprobación de la ley de aborto en tres causales. También valoran su papel simbólico como primera presidenta de Chile y como una de las primeras mujeres latinoamericanas en dirigir organismos internacionales de alto nivel.
Sus críticos señalan problemas de ejecución, dificultades de coordinación política, efectos económicos discutidos de algunas reformas y una respuesta considerada insuficiente frente a determinadas crisis. La evaluación de sus gobiernos también depende del criterio utilizado: algunos análisis privilegian la expansión de derechos sociales, mientras otros ponen el acento en el crecimiento económico, la gestión administrativa o la capacidad de alcanzar acuerdos.
A 1 de agosto de 2026, Bachelet es una expresidenta de Chile y exalta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos; no ejerce la Presidencia ni un cargo ministerial en el país. Su trayectoria sigue siendo relevante para comprender la transición democrática chilena, la evolución de las políticas sociales y la creciente presencia de mujeres latinoamericanas en instituciones internacionales.
La trayectoria de Bachelet reúne dimensiones que no siempre coinciden: experiencia de gobierno, memoria de las violaciones de derechos humanos, reformas sociales y controversias políticas. Un balance informado requiere considerar tanto los avances institucionales como las limitaciones y conflictos de cada período.
